Pese a que año a año se realizan cientos de transacciones de compra y venta de derechos de agua en el país, son pocos los que saben que con la entrada en vigencia de la Reforma Tributaria (Ley 20.780), el primero de enero de 2017, cambiaron importantes aspectos relacionados con la tributación de su enajenación.

Esta situación es particularmente preocupante si consideramos que una persona que opera bajo la lógica de la normativa anterior, podría cometer errores a la hora de calcular los impuestos a pagar producto de la enajenación de los derechos y, con ello, verse expuesta al pago de multas e intereses.

Antes de la Reforma: 

Hasta diciembre de 2016, la enajenación de derechos de agua estuvo regida por las normas de habitualidad, conforme a las cuales, una nueva enajenación a partir del transcurso de cierto tiempo contado desde la adquisición de ese derecho no tributaba.

Tras la Reforma Tributaria: 

La actual normativa eliminó las normas de Habitualidad para estas operaciones, ahora independiente del tiempo transcurrido, la enajenación de los derechos de aguas tributa a todo evento.

Pese a ello, la Reforma también se preocupó de entregar a contribuyentes que cumplan con ciertos requisitos las siguientes franquicias tributarias:

1.- Estableció una cifra tope de 10 UTA anuales —equivalentes a cerca de $5.500.000— que permitirá quelas ganancias generadas a partir de la enajenación de derechos de agua, en la medida que se cumpla con otras condiciones y que no superen esa cifra, no tributen.

2.- Estableció la opción de compensar las ganancias y las pérdidas generadas a partir de las distintas operaciones de venta de derechos de agua. Esto quiere decir que si una persona compra dos derechos de agua en $10.000.000 cada uno, y luego los vende uno en $15.000.000 y el otro en $5.000.000, respectivamente, generará un escenario de equilibrio, lo que le permitirá acogerse al criterio de compensación, dados ciertos requisitos, claro.

Mediante los servicios del área Tributario-Corporativa de Araya & Cía. Abogados podemos ayudarle a sacar el mayor rendimiento económico a su operación a través del siguiente plan de acción:

Paso 1: Diagnóstico Tributario

Contar con la opinión de profesionales especialistas en tributación de aguas a fin de determinar cuáles son sus caminos y mejores opciones para ahorrar, de manera legal, dinero en impuestos.

Mediante esta parte de nuestro servicio le emitiremos un informe con las alternativas y beneficios que en su caso concreto aplican conforme a la Ley de la Renta y la normativa administrativa del SII.

Paso 2: Implementación

A partir del resultado del diagnóstico, este podrá arrojar un resultado negativo a partir del cual no necesitará implementación alguna; o bien, en su caso, puede derivan un resultado positivo, en cuyo caso mediante este servicio le ayudamos a su obtención y concreción.

Para hacer más eficiente todo el proceso de enajenación de derechos de agua, es importante que el agricultor o actor que esté inserto en la operación tenga claridad acerca de todo el proceso.

En ese contexto, y considerando lo complejo de la actual normativa, una buena alternativa es contar con un profesional que conozca y se maneje bien en este campo.

Después de todo, la idea es que pueda manejar bien la normativa de costos y todas las herramientas disponibles (como el tope de las 10 UTA y la compensación) y así maximizar el rendimiento tributario de la operación conforme a la ley.

Más información en este brochure