El Ministerio de Agricultura suspendió de forma indefinida las quemas agrícolas en todo el país, como una forma de prevenir los incendios forestales.

Al respecto, el ministro de esa cartera, Antonio Walker, precisó que la medida se adoptó preventivamente ante la situación que vive el país y además como una forma de ayudar a evitar los incendios forestales ante la compleja temporada de incendios que se avecina.

“Llevamos el doble de incendios, tanto en número, como en superficie afectada, que en el año anterior. Por lo tanto, hemos dispuesto suspender las quemas agrícolas con el objeto de ser precavidos”, indicó.

“Estas quemas agrícolas han sido suspendidas indefinidamente”, precisó el secretario de Estado.

Asimismo, el ministro Walker reiteró su llamado a evitar el uso del fuego por parte de los vecinos en las cercanías de las zonas con vegetación, a fin de disminuir el riesgo de incendios forestales

Según los registros para la temporada 2019/2020 que mantiene la Corporación Nacional Forestal, Conaf, a la fecha en La Araucanía se han registrado 73 incendios, un incremento del 943% en comparación con la temporada anterior, cuando solo se habían registrado 7 siniestros.

Lo anterior equivale a 187,48 hectáreas, ampliamente superior a las 2 hectáreas afectadas a esta fecha en la temporada anterior.

El Gobierno invertirá unos 57 mil millones de pesos para combatir una “difícil” próxima temporada de incendios forestales, que podrían afectar hasta 120.000 hectáreas, agravada por la megasequía que golpea al país, según anunció en octubre el presidente Sebastián Piñera.

La inversión permitirá sustentar un programa que incluye la acción de unos 5.915 brigadistas, 55 aeronaves, que incluyen aviones cisternas, y vehículos especiales para control de las llamas.

“Va a ser una temporada difícil, porque las condiciones de sequía, de calor y de mucho material combustible va a significar un desafío mayor al que enfrentamos normalmente”, dijo Piñera al presentar el plan de acción.

El mandatario recordó los incendios que devastaron la zona central en 2017, afectando casi 700.000 hectáreas, y alertó sobre que este año se superarán 70.000 hectáreas registradas la pasada temporada, esperándose ahora una afectación de entre 80.000 y 120.000 hectáreas de vegetación.

El nuevo plan incluye también el monitoreo informático del comportamiento del fuego en velocidad, dirección, intensidad y altura, destinado a facilitar las estrategias de combate.

Tras una década de déficit de lluvias, la sequía golpea fuerte la zona central de Chile. Más de 100.000 animales muertos, cultivos familiares severamente afectados y distribución de agua para consumo en zonas rurales son algunos de los efectos más nocivos de la falta de lluvias.