Uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta Chile en su búsqueda por mantener sustentable su agroindustria, tiene relación con el agua.

En particular, el generar estrategias que le permitan establecer sistemas de regadío eficientes que ayuden a fortalecer la industria agrícola del país, sin perjudicar el recurso de manera irreversible.

Es en ese contexto de búsqueda de soluciones, que se desarrolló el «Seminario ‘Desafíos en infraestructura ¿Es posible regar 1 millón de nuevas hectáreas?'», en la Expo Chile Agrícola 2020. 

En dicho seminario, se congregaron diversas autoridades y especialistas, los que se refirieron a las distintas medidas que se están tomando y que se pueden tomar para incrementar el número de hectáreas irrigadas en el país.

Uno de los expositores fue Rodrigo Valdés, Doctor en Hidrología y Recursos Hídricos de la universidad de Arizona, el que se refirió las medidas que se han tomado en Arizona y las lecciones que se han aprendido en los últimos 50-60 años en dicho estado y cómo se puede utilizar ese conocimiento en Chile.

Dentro de su charla, Valdés se refirió a los sistemas que se han implementado para ayudar a irrigar la zona, entre ellos, el Central Arizona Project (CAP) y las cuencas de infiltración, los que permiten hacer más eficiente el uso de las aguas en zonas áridas, lo que podría ayudar al norte del Chile, por ejemplo.

El CAP es una carretera hídrica que permite abastecer con agua al 80% de la población del estado a través de un canal de 540 km, el que cuenta con plantas de bombeo, sifones, sitios de recarga, entre otros.

Es a través de esa iniciativa que el estado de Arizona ha logrado irrigar en buena parte sus cultivos, pese a contar con un clima cada vez más árido.

En esa línea, el hidrólogo explicó que encontrar formas innovadoras era clave; así como también resolver temas relacionados al transporte hídrico, evaluar medidas alternativas como desalinización o embalses, comprender los efectos del cambio climático en los ecosistemas hidrológicos en el corto, mediano y largo plazo.

Enfatizó que saber cuáles serán los futuros cambios en la oferta y la demanda de agua, cuáles son los posibles daños ambientales o desastres naturales relacionados a estos cambios, saber cuánto conocemos realmente de nuestros ecosistemas hidrológicos e hidrogeológicos y entender cuál es el futuro de la gobernanza del agua en Chile, son claves al momento de tomar decisiones relacionadas a políticas de manejo de agua en el país.

Situación actual

En lo que concierne al diagnóstico que hace el gobierno de la situación actual de Chile, el subsecretario de Obras Públicas Lucas Palacios explicó que el país se está enfrentando a un creciente desbalance hídrico en diversas zonas del país.

Afirmó que, para lograr la seguridad hídrica, se requiere de mayor inversión en infraestructura y la incorporación de nuevas tecnologías, entre otras cosas.

En esa línea, señaló que se está trabajando en aumentar los embalses, en la modernización de la normativa para estar en línea con los nuevos requerimientos, y en un fortalecimiento de las instituciones ligadas al tema.